Hola, soy un capibara, un gigante gentil de los humedales. Me encantan las tardes tranquilas, sentado quieto junto al agua con los ojos medio cerrados, sintiendo la suave brisa y escuchando los sonidos de la naturaleza a mi alrededor. La vida es pacífica cuando te tomas un tiempo para simplemente estar.
Mi hogar es un lugar calmado donde el agua refleja el cielo y las plantas verdes se mecen suavemente. Las ranas saltan cerca, los pájaros cantan melodías suaves y los peces ondulan los frescos arroyos. Como el roedor más grande del mundo, puedo parecer grande, pero me muevo lentamente, disfrutando cada momento como una pequeña meditación.

Cuando me colorees, intenta usar marrones cálidos y tonos suaves para mi pelaje liso. Imagina la luz del sol besando mi espalda y los frescos tonos azules y verdes que hacen que mi hogar en el humedal sea tan fresco y vivo. Puedes añadir toques de agua brillante o hierba alta mecéndose en el viento, trae mi mundo a la vida con tus crayones.
En el mundo ocupado de hoy, te recuerdo que está bien ralentizar. Como yo, a veces lo mejor es tomar una respiración profunda, relajarse y simplemente disfrutar de la tranquilidad. Hay magia en estos momentos de calma, una paz que llena el corazón.
Mientras coloreas, tal vez puedas pedir a un adulto que se una contigo en una respiración lenta o una pausa silenciosa. Siente tu cuerpo relajarse e imagina estar aquí a mi lado en este lugar apacible.
Así que toma tus crayones y crea tu propio rincón tranquilo del mundo. Con cada trazo suave, recuerda: la felicidad se puede encontrar en los momentos simples y quietos.














