Antes de que comience la caza, antes de que suba el calor, una leona se estira sobre la piedra iluminada por el sol: su espalda arqueada, sus garras flexionadas, su respiración profunda. Esta pose, tan familiar para los amantes del yoga, refleja el saludo al sol practicado en todo el mundo. Pero en la sabana, es más que un ritual: es preparación, renovación y bienestar instintivo.
Estirarse ayuda a los leones a prepararse para un movimiento explosivo. Activa los músculos, promueve el flujo sanguíneo y asegura la supervivencia. Pero también indica paz. Ningún ser se estira cuando el peligro está cerca. En este momento, la leona está segura, centrada y completamente presente en su cuerpo.
Colorea esta escena con atención plena: amarillos y naranjas cálidos para el sol naciente, suaves gradaciones desde el pelaje dorado hasta la roca sombreada. Usa detalles nítidos para los pequeños lagartos e insectos, recordatorios de la complejidad del ecosistema. Considera contrastar el lado iluminado de su cuerpo con sombras suaves debajo para crear profundidad.
Esta imagen te invita a reducir la velocidad y reflejar la energía en la página. Estírate antes de colorear. Respira profundamente mientras rellenas cada línea. Deja que el acto de colorear se convierta en tu propio ritual matutino.
Cuando termines, coloca esta obra de arte cerca de donde comienzas tu día. Que sea una señal visual: como la leona, tú también puedes levantarte con fuerza, gracia e intención.